Claudio Lorusso nació hace 35 años en San Carlos de Bariloche. Su infancia la paso en Ñorquinco, un recóndito pueblo de la meseta patagónica. Como la historia gusta de las repeticiones diecisiete años más tarde nacería allí también su vocación de fotógrafo. Casi por casualidad – o causalidad – durante la mudanza de algunas pertenencias de la casa paterna, Claudio descubrió una antigua ampliadora que sería la puerta de entrada al mundo de la fotografía. Curioso autodidacta, no tardó demasiado en desentrañar el funcionamiento de aquella máquina y pronto comenzó a tomar, revelar y copiar sus propias fotos. O lo que es más, descubrió un órgano suyo que no conocía: el ojo fotográfico, la mirada sutil del artista que ve el retrato, la escena donde los demás posan sus ojos desprevenidos.
Más adelante Claudio profundizó sus conocimientos en este arte de la imagen con el reconocido fotógrafo David Imperiale y participó en diversos concursos en los que su arte fue reconocido y premiado. Entre ellos podemos mencionar el 1º premio en el concurso La feria regional:¿qué cambió en la forma de mirarla?, el 2º premio en el certamen El Bolsón: una mirada diferente y una mención especial en el concurso de Imágenes de La Trochita. Por otra parte, su trabajo como fotógrafo lo condujo hasta la República Dominicana, donde trabajó como fotógrafo para una de las empresas mas reconocidas del caribe, “Tropical Pictures”, y luego de regreso a la Patagonia, más precisamente a Bariloche, donde se desempeñó como fotógrafo del Cerro Catedral.
En la actualidad, Claudio continua su trabajo como fotógrafo en eventos sociales y participa además de diversas muestras fotográficas de la zona. Su arte abarca desde la fotografía social hasta la paisajística y en cada una de sus obras es innegable la impronta de su magia.